CURSO INTENSIVO INTERNACIONAL II

ROSE OF FIRE –  Taking Barcelona’s street.

Este será un curso muy corto e intenso en algunos espacios públicos de Barcelona. Agradecemos a la Municipalidad de Barcelona que nos ha formulado algunas preguntas que están a la vanguardia de la discusión de los espacios públicos de la ciudad y nos ayuda a organizar el taller. Muchas cosas en la ciudad han sido profundamente cuestionadas en los últimos años y tenemos la oportunidad de participar en este turno. Por ejemplo, desde la década de los 80, Barcelona ha reclamado un lugar entre la gran ciudad europea por su modernidad y sus atractivos y, en el cambio de siglo, el “modelo de Barcelona” del espacio público fue una referencia para muchas ciudades. Hoy en día, Las Ramblas es el segundo espacio público europeo más conocido justo después de Piccadilly Circus, y Barcelona se encuentra entre las principales ciudades turísticas del mundo, con aproximadamente 30 millones de visitantes al año. Esta industria enorme y muy visible se encuentra principalmente en Ciutat Vella, donde las mejoras patrimoniales y turísticas están más concentradas. Aun siendo este un gran negocio importante para la ciudad, el derecho al espacio público de los vecinos de Ciutat Vella está siendo dañado por su expansión que solo en los últimos años ha comenzado a controlarse. En realidad, existe un tipo de espacio público turístico que se puede ver: es un espacio fluido, sin obstáculos ni peligros donde la mirada se libera de cualquier tipo de obstrucciones. Todo es transparente y claro de una manera que hace todos los productos disponibles para el público. Arquitectura, arte y un paisaje controlado y atractivo; pero también bares y terrazas, tiendas que imponen sus criterios de marca al fondo y otras actividades bastante banales. El aire, las miradas, los paseos, todo fluye como en un supermercado y, simplemente, como en un supermercado si uno se detiene, es solo porque está consumiendo algo. Entonces, en primer lugar, nuestro primer objetivo debe ser encontrar una manera de crear lugares lentos y tranquilos a escala humana. Lugares de transparencia variable. Aire con cualidades. Hay otro tema principal con el que deberíamos trabajar. Deberíamos insertar vegetación en el paisaje gris de la Ciudad Vieja. Y, por supuesto, esto no es sólo un problema ornamental. Deberíamos pensar en el tema de la resiliencia en un escenario de calentamiento global. Debemos trabajar en el metabolismo urbano prestando especial atención para ofrecer sistemas de drenaje eficientes y sostenibles. Las necesidades de este barrio singular y representativo reclaman propuestas imaginativas y arriesgadas. Es por eso que los invitamos a todos a experimentar y buscar ideas originales. Debemos trabajar también el concepto de una naturaleza dinámica y habitable.